El melocotón: origen y cultivo

El melocotón: origen y cultivo
22 Septiembre
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Desde China a Europa

El melocotón es originario de China donde se han encontrado muestras de que ya se cultivaba hace más de 3000 años.

Curiosamente, también aparece de forma recurrente en la poesía y en el arte chinos como símbolo de inmortalidad. Según cuenta la leyenda, la Reina Madre del Oeste, una de las más poderosas de la dinastía Han, tenía un jardín donde los melocotones de la inmortalidad fructificaban una vez cada 3000 años. Y el que comiera uno de ellos alcanzaría la ansiada inmortalidad. Tanto es así, que la madera de los melocotoneros era la preferida para fabricar las camas de los niños, ya que se pensaba que así serían más felices. Además, se consideraba que esa madera ahuyentaba los malos espíritus.

De China el melocotonero pasó a Persia (de ahí su nombre científico Prunus pérsica) desde donde fue trasladado por los romanos a Europa. En la Edad Media su cultivo se extendió por todo el continente y, en el siglo XIX, ya se puede considerar el melocotonero como cultivo en expansión.

Fruta de temporada de sabor dulce

La Real Academia define el melocotón como “fruto del melocotonero. Es una drupa de olor agradable, esférica, de seis a ocho centímetros de diámetro, con un surco profundo que ocupa media circunferencia, epicarpio delgado, velloso, de color amarillo con manchas encarnadas, mesocarpio amarillento, de sabor agradable y adherido a un hueso pardo, duro y rugoso, que encierra una almendra muy amarga”.

En otras palabras, el melocotón, fruta de temporada primavera-verano es dulce y jugoso, tiene hueso y piel aterciopelada que puede ser amarilla, anaranjada o rosada según la variedad. Pertenece a la familia botánica de las rosáceas, igual que la pera, la manzana, las almendras o las ciruelas.

El árbol del que nace, el melocotonero, es un árbol pequeño de hoja caduca que crece en zonas templadas y que es sensible al frío, aunque puede resistir temperaturas de hasta -20 grados. Es un árbol que necesita mucha luz, aunque una radiación excesiva en ramas y tronco puede dañarlo, por eso es tan importante la poda.

Sus flores nacen en solitario o, como mucho, en parejas. Y tienen un color rosa o rojizo.

Cultivo

Plantación. La mejor época para realizar la plantación es el otoño, antes de las heladas invernales. No obstante, si se trata de zonas donde las heladas son especialmente intensas, es mejor esperar al final del invierno.

Riego. El consumo anual de agua de un melocotonero es de 60-100 hl, para una producción total de 20 kg de materia seca. El riego debe llegar hasta los 80 cm de profundidad del terreno.

Abonado. Si cuenta con riego localizado, el abonado se realizará fertirrigación de marzo a octubre.  Si el cultivo se realiza en secano o riego por inundación, se realizan de dos a tres abonados: el primero en primavera y dos en verano.

Bajo en calorías y rico en vitaminas, minerales y fibra

Como la mayoría de las frutas, el melocotón se compone en su mayor parte de agua, por lo que tiene pocas calorías. Asimismo, aporta una gran cantidad de vitaminas, minerales y fibra.

Podemos comerlo como postre después de las comidas, entre horas o en recetas de cocina como mermeladas, confituras, en tartas, como batido… Son múltiples las formas de incluirlo en nuestra alimentación.

De sus propiedades y de sus posibilidades culinarias hablaremos con más detalle en próximos artículos.

 

 

Fotos: Planasa, Pixabay

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